Al controlar la salida del gofo pérsico al océano Índico, el estrecho de Ormuz ha sido testigo de numerosos conflictos entre los imperios que se han disputado el control de las rutas comerciales.

Small Boats of Iran in Taker war 3

Hay mucho más detrás de esta historia. Suscríbete este junio por solo 0,99€/mes y un 76% de descuento.

Según a quien se pregunte, el nombre de Ormuz puede significar tanto bahía en griego, tierra de dátiles en un dialecto local o un apodo persa del dios Ahura Mazda, lo que es una excelente muestra de los numerosos pueblos que han pasado por esta estrecha franja de 39 kilómetros de mar que separa la península arábiga del actual Irán.

De naufragio a vestido: la sorprendente transformación de un barco hundido

Única salida del golfo Pérsico al océano, el estrecho ha sido durante toda la historia de la humanidad de suma importancia estratégica, y todavía más desde el descubrimiento de los principales pozos petrolíferos del mundo en sus orillas, por lo que desde antigua ha sido escenario de guerras y conflictos.

De reino a colonia portuguesa 

Pobladas ya desde tiempos paleolíticos la islas de Ormuz, Larak y Qeshm fueron en su origen poco más que refugios de pescadores, dado que lo áspero de su terreno y la escasez de agua dificultaban la fundación de asentamientos permanentes. Los grandes imperios que surgieron en la zona como el aqueménida prefirieron por contra establecerse por contra en el continente, donde construyeron fortalezas para perseguir a los piratas y cobrar peaje a los comerciantes que viajaban entre Mesopotamia, la India y Egipto.

Tras convertirse en uno de los ramales de la ruta marítima de la seda el estrecho pasaría a ser un reino por derecho propio en 1301 como consecuencia de la invasión de los mongoles. Tras conquistar gran parte de Asia estos atacaron el imperio Corasmio durante el reinado de Gengis Khan llegando hasta el golfo y sometiendo a los reyezuelos de la zona, uno de los cuales decidió  hacerse a la mar en vez de someterse y fundar un reino en las islas del estrecho.

The position of the city of Hormuz set on the strait at the bottom of the Persian Gulf 1572
La ciuda de Ormuz en el atlas Civitates Orbis Terrarrum de Braun y Hogenberg publicado en 1572.wikimedia commons

Conocido desde entonces como reino de Ormuz este estado construyó una ciudad fortificada en la isla del mismo nombre, y pese a la ausencia de agua y recursos naturales logró prosperar mediante el control de las rutas comerciales, cuyas naves pagaban fuertes tasas por el derecho a cruzar el estrecho y llevar los lujos de Asia a los mercados de Oriente Medio.

Sin embargo, la buena fortuna del reino terminó con la llegada de los portugueses al estrecho. Estos habían pasado el cabo de Buena Esperanza en 1497 y abierto una nueva ruta entre Europa y oriente por la que empezaron a llegar sus naves. Muy superiores en armamento a los reinos e imperios locales los portugueses no solo se limitaron a la importación de seda y especias, sino que fundaron un imperio colonial mediante puertos fortificados como Goa desde los que controlaban el comercio por el Índico.

Fort of Our Lady of the Conception 1   Hormuz Island, Iran
El fuerte de Nuestra Señora de la Concepción (arriba) fue la principal base portuguesa en el estrecho.wikimedia commons

Por ello tras conquistar la ciudad de Aden y con ella el control del mar Rojo los portugueses pusieron sus miras en el estrecho, donde llegó en 1507 una flota al mando de Alfonso de Albuquerque con la misión de someter el reino de Ormuz. Pese  contar con 60 naves de guerra y 15.000 soldados los hormucíes nada pudieron frente a los seis galeones luso cuya artillería echó a pique la flota enemiga y bombardeó la ciudad hasta que su rey capituló.

El reino de Ormuz se convirtió entonces en estado vasallo de Manuel I de Portugal, y los lusos construyeron el fuerte de la Concepción en la isla desde donde cerraron el paso a cualquier nave que no comprara una de sus cartazas, el pasaporte que daba vía libre por los dominios portugueses. Enfrentados a otomanos y persas durante más de un siglo los portugueses permanecieron imbatibles hasta que la llegada de sus rivales ingleses a la zona supuso el eclipse de su breve imperio comercial.

The Portuguese defending the fort at Hormuz  From a Jarūnnāmah by Qadrī  Isfahan   Safavid style, dated 1697
El ejército persa bombardea el fuerte de la Concepción durante la campaña de 1622. Ilustración persa del manuscrito Jarūnnāmah de Qadri Isfahan. 1697wikimedia commons

Recién llegada a la zona la compañía inglesa de las Indias Orientales ofreció sus servicios al shah Abbás I de Persia, quien incapaz de expulsar a los extranjeros del estrecho les concedió privilegios comerciales a cambio de la ayuda de su poderosa flota. Así ambos imperios se enfrentaron en 1622 en una breve campaña en la que los ingleses atacaron primero la reserva lusa de agua en Qeshm para después hundir su flota en el puerto de Ormuz.

Bloqueado por mar el fuerte de la Concepción solo resistió unas pocas semanas, bombardeado día y noche por los ingleses y la artillería persa hasta que los zapadores derrumbaron sus muros con una mina. Terminaban así 115 años de dominación portuguesa y las islas pasaron a manos de los persas.

Conflictos internacionales

El estrecho gozó entonces de un par de siglos de paz sin verse afectado por las guerras que ingleses y franceses libraban en la India, pero el triunfo final de los británicos en las guerras napoleónicas supuso la vuelta de los buques de guerra europeos.

Libre de la competencia de franceses y españoles la Compañía de las Indias Orientales decidió limpiar el mar de piratas en 1819 para garantizar el libre comercio y como parte de las operaciones estableció un base naval en Qeshm con la excusa de que los persas eran incapaces de acabar con la piratería.

1750 Schley Map of Ormus, Persian Gulf   Geographicus   Ormus schley 1750
Mapa de la isla de Ormuz con la fortaleza portuguesa al norte de la ciudad en la Historia General de los Viajes de A. Prevost. 1750.wikimedia commons

Esta ocupación unilateral solo fue el primer paso para la conquista del estrecho por parte de los británicos, quienes durante la guerra anglopersa de 1852 ocuparon también la isla de Kharg cerca de la desembocadura del Éufrates además de forzar la cesión de su base de Qeshm de forma permanente. Allí permanecerían hasta 1935, cuando la presión política y el bloqueo económico del del shah Reza Pahlavi forzó su devolución.

De nuevo en manos persas el estrecho se había convertido en esencial para la economía mundial a raíz del boom del petróleo en Oriente Medio, cuyos numerosos campos producían el 20% del crudo mundial generando de paso inmensos beneficios para las monarquías del golfo Pérsico.

Small Boats of Iran in Taker war 4
Una lancha de la Guardia Republicana de Irán ataca a un petrolero durante la guerra con Irak.wikimedia commons

Por desgracia esta riqueza también llevó a desacuerdos y conflictos, que en 1980 llevaron a una terrible guerra entre Irak y la nueva República Islámica de Irán en la que el estrecho volvió a ser protagonista. Como la exportación de petróleo era la principal fuente de ingresos de los iraquíes el ayatolá Jomeini decidió bloquear el estrecho con minas y dejar pasar solo a los petroleros que demostraran no haber recalado en puerto enemigo.

Ello provocó una inmediata bajada del suministro de petróleo mundial que disparó los precios, por lo que Estados Unidos decidió tomar cartas en el asunto y abrir el estrecho por la fuerza en abril de 1988. La obsoleta marina iraní nada pudo contra la potencia de fuego que desplegó entonces la marina americana en la llamada operación Mantis Religiosa, que culminó en el hundimiento de la armada islámica y la limpieza de los campos de minas, un duro golpe que llevó al fin de las hostilidades al cabo de cuatro meses.

AdobeStock
Petrolero en llamas tras recibir el impacto de un dron iraní durante las operaciones de cierre del estrecho el pasado febrero.AdobeStock

Con todo los iraníes tomaron buena nota de la dependencia mundial del estrecho y volvieron a cerrarlo en febrero en respuesta al ataque aéreo por parte de Estados Unidos e Israel que le costó la vida al ayatolá Jamenei y cientos de civiles. La guerra ha vuelto a estallar pues en Ormuz, pero esta vez la igualdad de fuerzas entre los contendientes hace difícil pensar en una resolución militar, y con el estrecho sometido a un doble bloqueo iraní y norteamericano solo la diplomacia podrá restablecer el paso de los petroleros y evitar así una crisis mundial de combustible. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *